China es un dragón pobre, envejecido y con menos dientes de los que presume

China, cuya propaganda extiende promesas que su realidad no puede pagar, afronta dos retos insuperables: la decadencia de su economía y su envejecimiento poblacional.

Evito leer libros sobre China que contengan en el título "dragón" o "dragón que despierta". Es una garantía infalible de que estará plagado de los clichés y copypastes de los últimos veinte años. Ade…

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